Entrevista a Ignacio López-Goñi

«A la gente lo que le gusta es que le cuentes historias«

Ignacio López-Goñi es profesor de microbiología y virología en la Universidad de Navarra. Compagina su labor docente e investigadora con la divulgación científica. Ha colaborado con medios comunicación como la radio y televisión, aunque donde desarrolla su actividad divulgadora a través de blogs, Twitter, conferencias y monólogos. Es autor de varios libros de divulgación relacionados con la microbiología y su blog “microBIO” es uno de los mejores blogs de virología a nivel mundial. Recientemente, en 2018, su libro ¿Funcionan las vacunas? fue galardonado con el Premio Prismas al mejor libro editado. Le robamos 10 minutos para preguntarle a cerca de su opinión sobre cultura científica, cuáles son los retos a la hora de divulgar entre otros temas.

El ser humano es adicto a las buenas historias y hay personas que poseen un talento natural para mantenernos entretenidos y a la vez transmitirnos un mensaje importante. A pesar de contar con esta habilidad innata, ¿qué consejos nos puedes dar a la hora de comunicar ciencia?

Precisamente eso, contar historias. A las personas lo que le gusta es que le cuentes historias porque es lo que les engancha. Al final, cuando quieres comunicar los resultados de un artículo científico, lo primero que haces es traducir el mensaje para acomodarlo a la audiencia a quien quieres dirigirlo. Pero, al final, con lo que me quedo es con lo más sorprendente del artículo y eso es lo que trato de convertir en historia. Cuanto más quieras divulgar, más historias tienes que contar. Consigues de esta manera conectar con las personas. No estás escribiendo u hablando para tus compañeros de profesión sino comunicas el mismo mensaje, con el mismo rigor, pero con un lenguaje diferente. Los científicos nos tenemos que olvidar de nuestros colegas ya que estamos comunicándonos con otra audiencia.

Cuando divulgas ciencia, tú eres quien domina el mensaje que quieres transmitir y cómo lo quieres hacer. Sin embargo, me imagino que no es siempre así y en muchas ocasiones te enfrentarás a trabajar con los medios de comunicación. ¿Nos podrías contar alguna anécdota curiosa o graciosa que te haya sucedido al respecto?

Los científicos nos tenemos que poner en el lugar del periodista. Cuando un periodista entrevista a Messi, Messi luego no le pide el artículo para revisarlo. Pero nosotros los científicos pecamos de ello y hay que comprender que eso puede no sentar bien. Tenemos que asumir que puede llegar a “meter la pata”. Eso sí, la falta de feedback y responsabilidad son algunas de las cosas con las que he tenido problemas. Por ejemplo, prepararte una entrevista con un material de divulgación para que después de todo ello, el periodista no responda y no de explicaciones del por qué… Por el contrario, tienes otros profesionales el mundo del periodismo con lo que consigues una relación buena y fluida.

Desde que comenzaste a divulgar ciencia, ¿cuál es el mayor reto al que te has enfrentado?

Estar al día. Llega un momento que es tal la cantidad de información que hay, incluso dentro de tu propio campo, que estar al día es muy difícil. Y, sobre todo, un momento en la comunicación donde lo que prima es la inmediatez. Por ejemplo, hay un brote de listeria y al día siguiente te llaman para hablarles acerca de la enfermedad. Yo me lo sé, pero tengo que prepararlo, acomodarlo a la audiencia, entre otras cosas.

Del papel de las emociones a la hora de comunicar ciencia, ¿qué opinión te merece la siguiente cita? “La gente no recordará lo que dijiste, la gente no recordará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la hiciste sentir” (Javier Sánchez Perona)

Es cierto. Sobre todo, por ejemplo, en eventos de divulgación científica como conferencias y monólogos. La gente con lo que se queda es cómo lo hiciste y cómo se lo hiciste pasar. Y si tienes suerte, quizás a través de ese sentimiento que les generas, logres transmitir tu mensaje y que suponga un cambio en la persona. Por ejemplo, haces una charla donde utilizas elementos como cohetes y todo el mundo recuerda esa charla. Muchas veces tienes que hacer un poquito de teatro porque la gente se queda con la historias como hablábamos al principio.

Por último, como profesor y catedrático de la facultad de ciencias, divulgador científico y director del Museo de Ciencias de la UN, ¿cuál es tu motivación personal a la hora de comunicar ciencia?

Fomentar la cultura científica. Una sociedad mejor formada científicamente es más crítica, es más libre, y es más democrática. Se suele hablar de fomentar las vocaciones científicas, que está bien, pero para mí eso es secundario. En mi opinión lo que hay que hacer es aumentar el pensamiento crítico y la cultura científica en la sociedad. Al final si los políticos no hablan en los debates sobre ciencia es porque a la gente no le interesa. Si hubiese un clamor de la sociedad, los políticos hablarían de estos temas.

El arte de las gráficas

«Una imagen vale más que mil palabras«

Gráfica 1

Fuente: Albert, C., Luque, G. M. and Courchamp, F. (2018) The twenty most charismatic species, PLoS One, 13, 1–12.

Esta gráfica de barras tumbadas representa la proporción de los seis atributos (bonito/bello, impresionante, amenazado/en peligro, mono/adorable, peligroso, raro) de las 20 especies más carismáticas comparadas con la proporción global atribuidas por participantes de una encuesta.

En este caso los ejes de abscisas y ordenadas están intercambiados para facilitar la lectura y la comprensión de la gráfica. La escala de colores es cualitativa para diferenciar unos atributos de otros. Por ejemplo, llama la atención como destaca el koala en adorabilidad frente al cocodrilo percibido como una especie peligrosa. También existe una barra en la parte superior que representa las proporciones totales de cada atributo acompañadas también del valor porcentual de las mismas.

Por otro lado, incorporar las siluetas de las especies en el lado derecho es más un detalle estético que informativo ya que la información que proporciona es redundante. Por último, la representación de la significancia de los resultados simplemente mediante la adición de asteriscos para resaltar qué atributos se asocian significativamente a una especie añade un plus de información.

Gráfica 2

Imagen que contiene texto

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Fuente: Suplemento Vivienda Navarra 2019, Diario de Navarra, 27/10/2019

Esa gráfica muestra el precio medio por metro cuadrado de la vivienda en la comarca de Pamplona en el año 2019.

En ella se muestra información de dos tipos: numérica y geográfica. El precio medio de la vivienda (atributo numérico) se representa por cada barrio/pueblo mediante el uso de puntos sobre un mapa (atributo geográfico). Los puntos tienen tres atributos. Por un lado, el color rojo y morado que diferencian los barrios de Pamplona de los barrios de la comarca de Pamplona. En segundo lugar, el valor número absoluto del precio medio para cada barrio. Por último, el tamaño del punto donde aparentemente mayor superficie del punto expresa mayor precio medio de la vivienda. Sin embargo, esta escala de tamaño no está reflejada en la leyenda de la derecha (donde solo se especifica el color) y tampoco la diferencia de tamaño entre los puntos hace fácilmente comparable (sobre todo en aquellos puntos que se encuentran más alejados; véase por ejemplo Ensanches versus Noáin). Aún y todo, al ir acompañada cada punto de su valor absoluto hace que la figura sea comprensible.

Por último, cada punto está acompañado de la etiqueta que representa el nombre del barrio/pueblo, dato indispensable a pesar de que la audiencia esperada pueda conocer ese dato.

Los matices de la ciencia

«Hasta aquí, los genetistas han estudiado el mundo de la variación humana; ahora nos enfrentamos a una era en la que, para bien o para mal, poseerán la capacidad de cambiarla.»

Elliott Sober

A mi juicio el texto de Sober describe de manera más o menos sencilla y llana los peligros de no tener toda la información o puntos de vista disponibles y de extraer conclusiones precipitadas de estudios científicos. Aunque haya conceptos que no sean tan fácilmente comprendidos por un profrano en el mundo de la genética, del texto se destila una idea clara a través de los ejemplos que pone: que la realidad no es tan sencilla pero que tenemos que intentar desgranarla para obtener conclusiones robustas y válidas. Y que hay una diferencia entre saber si algo afecta o no, y cuantificar la contribución de ese aspecto (el kit de la cuestión).

Como mencioné en la anterior tarea, la ciencia tiene peligros y los avances y conocimientos científicos pueden ser utilizados de manera fraudulenta. Por ejemplo, en su texto Sober habla acerca de la eugenesia como método de mejora funcional del ser humano. Pero ¿quién decide que es lo mejor? Inevitablemente podemos caer en discriminaciones y peor todavía incrementar las desigualdades que ya están presentes en nuestra sociedad. Así que me pregunto, aunque podamos perfeccionarnos ¿realmente debemos hacerlo? La respuesta parece más clara en el caso de una enfermedad, como dice Sober. Pero en pasar de un estado normal a uno mejorado requiere una discusión ética más profunda.

Pienso que cuanto mayor estemos informados, mejores decisiones podremos tomar siendo de vital importancia cuanto más profundo y complejo sea el tema. Es decir, en temas inocuos, quizás una transmisión más vaga del asunto sea aceptable. Pero de nuevo ¿quién dice qué temas son los inocuos o quién no? Por este motivo, pienso que la ética en la ciencia y la comunicación científica debe estar siempre presente para poder guiarnos en estas preguntas profundas.

Sin duda creo que es necesario el esfuerzo de divulgar ciencia de una manera sencilla, pero sin perder rigor. Creo que el empleo de ejemplos sencillos con los que la sociedad pueda conectar puede servir de ayuda. También creo que se debe adoptar una actitud objetiva, en la que tanto las bondades como las no bondades de un resultado científico se pongan sobre la mesa. Y ese creo que es el gran reto de la divulgación científica.

Con citas y a lo loco

“To steal ideas from one person is plagiarism; to steal from many is research.”

Steven Wright (cómico)

El artículo escogido (Albert, Luque, & Courchamp, 2018) identifica las especies consideradas actualmente como las más carismáticas y comprender lo que representan para el público occidental a través de una encuesta online.

Resultados

El número total de referencias bibliográficas únicas (i.e., referencias diferentes) que aparecen en el texto es 46 mientras que el número total de referencias citadas es 66. La frecuencia de aparición en cada una de las secciones se puede observar en la Tabla 1. La introducción es la sección con mayor número de referencias bibliográficas únicas (29) y número total de referencias citadas (45). A continuación, la discusión alberga 15 referencias bibliográficas citadas 18 veces en total. Por último, los métodos contienen tres referencias bibliográficas citadas una vez cada una mientras que la sección de resultados no contiene ninguna referencia bibliográfica. El rango temporal que cubren las referencias bibliográficas en cada una de las secciones se puede observar en la Tabla 1.

Tabla 1. Relación del número de citas en cada apartado de un artículo científico.

Discusión

Como cabría esperar la sección con mayor número de referencias únicas y total de citas es la introducción. Esta sección constituye el punto de partida de un artículo y centra el tema del trabajo dentro del área de investigación en el que se encuentra. Además, es la sección con mayor rango temporal (55 años) ya que el artículo científico más antiguo data de 1962 y el más reciente de 2017. Aunque suele ser frecuente incluir las referencias bibliográficas más recientes, según el campo de investigación también pueden encontrarse rangos temporales tan amplios ya que sea una ciencia que avanza más lentamente, por ejemplo.

Quizás sea sorprendente que la sección de métodos contenga solamente tres referencias bibliográficas. Además, las tres referencias apuntan a un lenguaje de programación (citan el software, y dos paquetes de funciones de este). Cabría esperar alguna referencia de las bases de datos consultadas o análisis estadísticos, por ejemplo.

Por otro lado, que la sección de resultados no contenga ninguna referencia es esperable ya que es una sección que se limita a describir los resultados del estudio. Por lo tanto, no debería hacer referencia a ningún trabajo previo.

Por último, en la discusión encontramos una disminución tanto en el número de referencias bibliográficas únicas y en el número que estas se citan como en el rango temporal (21 años, Figura 1). Un apartado de discusión discute los resultados obtenidos y los compara con la literatura reciente.

Imagen que contiene captura de pantalla

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Figura 1. Relación del número de referencias bibliográficas únicas y citas totales en cada una de las secciones del artículo científico de Albert et al. (2018).

Cultura Científica: definiciones

Motor de búsqueda: Google

URL1: http://www.losavancesdelaquimica.com/wp-content/uploads/ciencia-y-su-divulgacion-jal.pdf

Cita trabajo: Vaccarezza, L. S. (2008). “Exploraciones en torno al concepto de cultura científica”. En FECYT, Resúmenes del Congreso Iberoamericano de Ciudadanía y Políticas Públicas de Ciencia y Tecnología. Madrid. P. 110.

“Se entiende la cultura científica como comprensión de la dinámica social de la ciencia, de manera que se tejen, en una interrelación entre productores de conocimientos científicos y otros grupos sociales, todos ellos como partícipes del devenir de la cultura, produciendo significados cuyos orígenes y justificaciones provienen desde distintas prácticas, intereses, códigos normativos y relaciones de poder, entendiéndose como un devenir continuo.”

URL2: https://www.definicionabc.com/ciencia/cultura-cientifica.php

“El concepto de cultura científica es la fusión de dos realidades (la cultura y la ciencia) que han estado separadas durante siglos pero que en realidad conforman un concepto con pleno sentido.”


URL3: http://digital.csic.es/bitstream/10261/1503/1/dt-0207.pdf

Cita: Muñoz, E. (2002). “La cultura científica, la percepción pública y el caso de la biotecnología”. En seminario La cultura científica en la sociedad de la información. Oviedo.

“La cultura científica debe estar relacionada no sólo con la disposición de conocimiento (¿información?) sobre hechos o datos, sino que debe tener en cuenta, reconocer, la importancia de los procedimientos, de los procesos, de la naturaleza del conocimiento en función de los temas y de las técnicas aplicadas.”

A bote Ciencia

Those who dwell among the beauties and mysteries of the earth are never alone or weary of life.

Rachel Carson

Sesgada y admirada

Me es imposible describir mi disposición inicial acerca de la ciencia “no elaborada” (licenciada en biología, doctora en medio ambiente…). Así que voy a optar por compartir una serie de reflexiones que me han surgido al comenzar a teclear esta entrada al blog.

Por encima de todo admiro la ciencia y a los científicos. Por poner un ejemplo, vivo constantemente perpleja por el avance de la informática. Es un campo de la ciencia que casi me parece magia. Las herramientas que se han desarrollado, internet, ordenadores… todo ello ha revolucionado a su vez la manera en la que hacemos ciencia en otras áreas.

Los peligros de la Ciencia

Por otro lado, la ciencia también me incita desconfianza. A veces observo que avanza por el simple hecho de que es posible avanzar, dejando la ética en un segundo plano. Aunque el fin sea justificado aparentemente, es muy frecuente que ese avance pueda ser usado de manera fraudulenta. Pienso que es necesario establecer unos límites razonables a la ciencia, aunque tristemente parece que siempre se establecen cuando el “daño” está hecho.

La «prostitución» de la Ciencia

Lo bueno de los hechos científicos es que no tienen ideología; pero no así quien los comunica. Por ello, me entristece ver la ciencia usada como arma política o arma de desinformación. Naturalmente, soy consciente de la sociedad en la que vivo, pero hay hechos, tendencias que no pueden ser ignoradas, y se hace.

No mates al mensajero

Neil deGrasse Tyson, astrofísico, arruinador de películas… ¡No! Divulgador científico

Creo que el mensaje más valioso que nos podemos “llevar a casa” de Neil es que necesitamos conocer para tomar las mejores decisiones para nosotros (y me atrevería a añadir, para el entorno que nos rodea). Por ejemplo, es necesario conocer las implicaciones que tiene comer alimentos fuera de temporada, para decidir responsablemente si queremos cambiar nuestro comportamiento para ser más “sostenibles”.

Sin embargo, nos encontramos en un momento social agitado. Las nuevas tecnologías se han instalado en nuestras vidas, para bien o para mal. El fenómeno de la desinformación, el aturdimiento por la adicción al “móvil” suponen un reto a la hora de mantener nuestro sentido del asombro (como diría Rachel Carson). Pero ¿por qué perdemos esa capacidad de asombrarnos que poseemos en la infancia? Neil describe con claridad un problema del que soy testigo (y he sido “víctima” también): el ahogamiento de la creatividad y de la capacidad reflexiva por el empacho de información. Durante la labor docente observas alumnos que no se “atreven” a pensar y que peor aún pierden seguridad sobre sus propios razonamientos lo que creo que les deja a merced de ser más fácilmente manipulados.

Por otro lado, el desarrollo de las nuevas tecnologías y redes sociales ha abierto un universo de posibilidades para el aprendizaje informal. Comunicadores natos como Neil, han sabido sacar partido a estas tecnologías. Acercan la ciencia de una manera amena y divertida como por ejemplo explicando por qué una película no es rigurosa desde el punto de vista de un científico. La situación es similar a la de asistir a un concierto de música con un músico. Mi desconocimiento sobre el tema hace que se me pasen las cosas por alto. Pero si voy acompañada de un músico, la experiencia es mucho mejor, más completa porque me transmite su conocimiento para entender mejor lo que estoy oyendo (en este caso). Lo mismo creo que sucede con la ciencia. Así que la próxima vez que un científico te “arruine” una película, o te haga recapacitar sobre tu consumo responsable. Recuerda, no mates al mensajero.

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