Derivando y microBIO a prueba
Derivando
Eduardo Sáenz de Cabezón es profesor de matemáticas de la Universidad de La Rioja. A través de su canal de Youtube nos acerca al mundo de las matemáticas, la ciencia básica a la que más terror solemos tenerle.
Un canal de Youtube representa una plataforma cómoda y atractiva para el usuario, aunque es más exigente para el creador de contenido. Para los usuarios de este tipo de formato supone menos trabajo en cuanto a que se trata de un proceso más pasivo. El usuario pone en marcha el vídeo y se deja llevar por la habilidad del divulgador para hablar sobre ciencia. La navegabilidad es alta ya que Youtube es una plataforma que invita al usuario a pinchar de un vídeo a otro. Por el contrario, si se quiere profundizar en el tema, se requiere mayor esfuerzo (ausencia de hipervínculos que conecten a otra fuente de información) y, seguramente, el usuario opte por utilizar Google como motor de búsqueda de las posibles dudas que le hayan surgido tras ver el vídeo. Por otro lado, exige tener un espacio para ver y, sobre todo, escuchar o la posesión de auriculares (si se quiere ser educado, claro).
MicroBIO
El profesor de microbiología y virología Ignacio López Goñi nos pone al día sobre curiosidades sobre microbiología en su blog microBIO.
La navegabilidad dentro del blog es más baja simplemente por el estilo del blog. Por el contrario, la hipertextualidad es alta ya que una entrada a un blog permite la inclusión de enlaces para navegar de una fuente de información. De hecho, el blog cuenta con muchos enlaces a otros blogs sobre ciencia, enlaces a vídeos en Youtube, entre otros. Además, estoy enlaces proveen al blog de un diverso contenido de formatos (texto, audio, vídeo).
En resumen…
En ambos casos, el background de ambos divulgadores juega un papel esencial en la credibilidad de los contenidos que divulgan. En ambos casos, su carrera profesional avala que la calidad del contenido que crean es alta. Como he mencionado, un canal de Youtube ofrece mayor comodidad a la audiencia, aunque exige poder tener un espacio en el que escuchar el vídeo. Por el contrario, una entrada de blog puede consumirse en cualquier momento y sin necesidad de un espacio o unos auriculares (a menos que la entrada al blog contenga contenido audiovisual). Por otro lado, en mi opinión, la navegabilidad es superior en un canal Youtube frente a un blog (Youtube, cómo quien dice, no tiene fin). Por último, creo que la audiencia de un blog está más dispuesta a invertir tiempo en informarse que los usuarios de Youtube ya que considero que el acto de leer requiere mayor atención que simplemente escuchar algo.