Those who dwell among the beauties and mysteries of the earth are never alone or weary of life.
Rachel Carson
Sesgada y admirada
Me es imposible describir mi disposición inicial acerca de la ciencia “no elaborada” (licenciada en biología, doctora en medio ambiente…). Así que voy a optar por compartir una serie de reflexiones que me han surgido al comenzar a teclear esta entrada al blog.
Por encima de todo admiro la ciencia y a los científicos. Por poner un ejemplo, vivo constantemente perpleja por el avance de la informática. Es un campo de la ciencia que casi me parece magia. Las herramientas que se han desarrollado, internet, ordenadores… todo ello ha revolucionado a su vez la manera en la que hacemos ciencia en otras áreas.
Los peligros de la Ciencia
Por otro lado, la ciencia también me incita desconfianza. A veces observo que avanza por el simple hecho de que es posible avanzar, dejando la ética en un segundo plano. Aunque el fin sea justificado aparentemente, es muy frecuente que ese avance pueda ser usado de manera fraudulenta. Pienso que es necesario establecer unos límites razonables a la ciencia, aunque tristemente parece que siempre se establecen cuando el “daño” está hecho.
La «prostitución» de la Ciencia
Lo bueno de los hechos científicos es que no tienen ideología; pero no así quien los comunica. Por ello, me entristece ver la ciencia usada como arma política o arma de desinformación. Naturalmente, soy consciente de la sociedad en la que vivo, pero hay hechos, tendencias que no pueden ser ignoradas, y se hace.